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Margen de contribución vs. volumen: la fórmula para identificar qué unidades de negocio generan mayor valor

En contextos de demanda retraída y consumo estancado, una de las reacciones más comunes en la dirección de empresas es perseguir el volumen a cualquier costo. La premisa suele ser intuitiva: si la facturación bruta se mantiene o crece, la compañía podrá absorber sus costos fijos y sostener la estructura operativa. Sin embargo, en la práctica empresarial, facturar más no es sinónimo de ganar más. Cuando los márgenes se comprimen y el financiamiento de corto plazo resulta costoso, sostener líneas de productos, servicios o clientes que demandan capital de trabajo pero aportan una rentabilidad marginal mínima debilita el flujo de caja. El desafío de las empresas no radica en maximizar el volumen bruto, sino en identificar con precisión quirúrgica el margen de contribución de cada unidad de negocio. La trampa del volumen en escenarios de ajuste La búsqueda indiscriminada de volumen suele generar distorsiones operativas y financieras severas. En muchas organizaciones se generan subsidios cruzados invisibles, donde productos o clientes altamente rentables terminan financiando las pérdidas operativas de otras líneas deficitarias sin que se detecte con claridad en los balances generales. Al mismo tiempo, producir o prestar servicios de bajo margen inmoviliza capital de trabajo esencial. Cada orden de compra recibida exige stock, logística, horas de personal y cobertura crediticia, absorbiendo liquidez que no retorna con la velocidad requerida. A mayor volumen de operaciones de baja rentabilidad, mayor es la complejidad administrativa y el riesgo de contingencias, diluyendo el esfuerzo del equipo directivo. En un entorno económico que exige eficiencia estricta, la prioridad consiste en determinar cuánto dinero líquido le queda a la empresa después de cubrir exclusivamente los costos directos asociados a cada venta. El Margen de Contribución como métrica de orden El Margen de Contribución representa la diferencia entre los ingresos por ventas y los costos variables directos de producir un bien o prestar un servicio. A diferencia de los estados de resultados contables tradicionales que prorratean costos fijos de manera uniforme, esta métrica permite evaluar el aporte genuino de cada segmento. Criterios de segmentación para la toma de decisiones El control de gestión moderno cruza el volumen relativo con el margen de contribución para estructurar la toma de decisiones directivas sin caer en diagnósticos superficiales. Desde esta perspectiva, la prioridad radica en blindar las líneas motor, aquellas de alto volumen y alto margen que representan el núcleo de rentabilidad del negocio, asegurando su abastecimiento y concentrando en ellas el capital de trabajo disponible. En paralelo, las líneas nicho aportan solidez al margen global sin tensionar la capacidad instalada, por lo que la estrategia debe orientarse a defender sus precios o buscar una expansión selectiva sin inflar la estructura de costos fijos. En el extremo opuesto se ubican las unidades que comprometen la salud financiera de la compañía. Las líneas trampa —de alta rotación pero escaso margen— absorben recursos operativos y capital de giro sin generar un retorno representativo de caja, lo que exige renegociar costos directos, ajustar tarifas o discontinuarlas de forma programada para frenar el drenaje de liquidez. Por último, las líneas deficitarias, al carecer tanto de volumen como de margen, solo aportan dispersión y sobrecostos ocultos, por lo que su eliminación ordenada es el paso más directo para depurar la operación y recuperar agilidad de gestión. Rentabilidad por cliente y el costo de servir El análisis de margen no debe limitarse a la ficha técnica del producto o servicio; debe extenderse a la cartera comercial. Dos clientes pueden adquirir exactamente el mismo volumen, pero ofrecer rentabilidades operativas radicalmente opuestas si uno de ellos impone plazos de cobro extendidos que erosionan el margen financiero, exige descuentos comerciales excesivos o demanda soporte técnico y logística personalizada no tarifada. Mapear el costo real de servir permite renegociar condiciones comerciales con cuentas deficitarias o reorientar la fuerza de ventas hacia los perfiles de cliente más eficientes y rentables. Hoja de ruta para optimizar la estructura corporativa En nuestra opinión, para transformar este análisis en decisiones de gobierno corporativo concretas, la gestión financiera debe avanzar sobre tres ejes operativos prioritarios: - Revisión del costeo directo: separar con rigurosidad los costos fijos estructurales de los costos variables directos por línea de negocio, eliminando distribuciones arbitrarias que distorsionen el diagnóstico real. - Auditoría de condiciones comerciales: incorporar el costo financiero de los plazos de cobro dentro del margen de contribución real asignado a cada cliente. Insluso, en contextos como el actual, deberíamos incluir una probabilidad de riesgo de mora al generar una segmentación de los clientes. - Focalización de la capacidad instalada: redirigir el esfuerzo productivo, humano y financiero hacia las líneas de mayor aporte neto, liberando a la compañía de la sobrecarga que imponen las operaciones marginales. En PMP Estudio combinamos el rigor contable con el control de gestión estratégico para acompañar a directores, CEO y CFO en el diagnóstico profundo de su rentabilidad y en la optimización de sus estructuras de costos.

¿Cumplimiento o Estrategia? El dilema que redefine la estructura fiscal de las empresas

En el dinámico escenario corporativo actual, las organizaciones se enfrentan a una encrucijada operativa que impacta de manera directa en su rentabilidad a largo plazo. La tradicional concepción del departamento de administración y contabilidad como un área dedicada exclusivamente al cumplimiento (el registro del pasado y la liquidación impositiva en término) está cediendo terreno ante una necesidad impostergable: la contabilidad como herramienta de estrategia y previsibilidad financiera. La aceleración de los cambios normativos y fiscales durante el primer semestre del año ha puesto en evidencia las limitaciones de llevar una la gestión reactiva. Estructuras tradicionales que se limitan a "cumplir" corren el riesgo de perder ventajas competitivas críticas por falta de anticipación operativa. El costo de limitarse al cumplimiento Históricamente, el éxito de una estructura contable se medía por la ausencia de contingencias o sanciones ante los organismos de control. Hoy, ese estándar es apenas el piso mínimo requerido. En un entorno donde conviven regulaciones de alto impacto financiero como el nuevo Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) o la reciente reglamentación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el verdadero costo para las empresas no siempre se traduce en multas, sino en oportunidades perdidas. Un enfoque centrado únicamente en el cumplimiento tiende a mirar el negocio por el espejo retrovisor. Por el contrario, una estructura con visión estratégica analiza la letra chica de la norma en tiempo real para modelar escenarios futuros y resguardar la sanidad financiera y económica de la compañía el flujo de caja de la compañía. El estudio contable con mirada en los negocios La transición de un modelo a otro exige redefinir el rol de los asesores contables y financieros. Los datos patrimoniales ya no pueden quedar estancados en un balance anual; deben transformarse en indicadores clave de rendimiento (KPIs) capaces de orientar las decisiones de los CEOs y CFOs. - Optimización proactiva de costos: analizar el impacto numérico de nuevos regímenes (como el beneficio de reducción de contribuciones patronales del 18% al 5% en el marco del RIFL) antes de ejecutar altas en la nómina. - Ingeniería financiera en desvinculaciones: evaluar el impacto de la deducibilidad en Ganancias que introduce el FAL, transformando un costo tradicionalmente no imputable en lo que se asemejaría a una previsión para despidos deducible. - Previsibilidad fiscal: diseñar proyecciones de flujo de caja que mitiguen el impacto inflacionario y normativo sobre las utilidades de la empresa. Hacia una estructura de valor agregado La pregunta que los directorios deben formularse de cara al cierre del año no es si sus cuentas están en orden, sino si su información contable está jugando a favor del crecimiento del negocio. Frente a la complejidad regulatoria actual, la eficiencia corporativa ya no es una consecuencia de la inercia operativa, sino el resultado directo de una planificación fiscal y financiera que entiende la contabilidad no como un centro de costos burocrático, sino como el motor estratégico de la organización.

Impuesto a las Ganancias: cómo lograr que tu sueldo sufra menos retenciones

Para el bolsillo de muchos trabajadores es siempre muy importante que el empleador les retenga cada mes el monto más pequeño posible por el Impuesto a las Ganancias. ¿Pero cómo conseguirlo y evitar los errores más comunes que juegan en contra? Si bien ya venció el plazo para modificar la situación sobre las retenciones de Ganancias sufridas durante 2025 en los recibos de sueldo, siempre es bueno repasar las cuestiones básicas a tener en cuenta este año para no abonar de más. En la nota que escribío nuestro Co-founder y CEO, Juan Pablo Perojo en Clarín, se brindan recomendaciones para reducir las retenciones; algunas son: la correcta carga de deducciones en el SIRADIG, como alquileres, gastos médicos, cargas de familia, personal doméstico, cuotas educativas y percepciones por compra de dólar o gastos en el exterior. Leé la nota completa en la sección "servicios" de Clarín.com: https://www.clarin.com/servicios/impuesto-ganancias-lograr-sueldo-sufra-retenciones_0_UHuAdnlUhc.html

Monotributo 2026: claves para la recategorización y los 7 errores que te pueden costar caro

El 2026 ya está en marcha y se acercan semanas clave para los millones de trabajadores que se encuentran inscriptos en el Monotributo, el régimen simplificado para pequeños contribuyentes de ARCA (la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, ex AFIP). Muy pronto, cada monotributista deberá calcular si le corresponde cambiar de categoría, tomando en cuenta parámetros actualizados, y hacer el trámite dentro del plazo previsto. En la nota publicada por "Clarín", nuestro co-founder y CEO, Juan Pablo Perojo, responde a las dudas más frecuentes sobre recategorización y los errores que se suelen cometer por falta de asesoramiento o desconocimiento. Además, responde a los interrogantes: ¿Cómo se ajustarían los topes y quiénes deberán cambiar de nivel? y ¿Qué descuidos pueden dejarte fuera del régimen y cómo evitarlos? Leé la nota completa en: https://www.clarin.com/servicios/monotributo-2026-claves-recategorizacion-7-errores-pueden-costar-caro_0_mo1uLyIF8X.html

Variación de precios y devaluación : ¿Cómo resguardar a tu empresa en 2024? :

En el contexto actual, si no tenés en cuenta el efecto financiero en tu negocio, estos meses pueden ser la causa de tus problemas futuros.